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Cardiovascular

Aneurisma de la aorta torácica

aneurisma de la aorta torácica

Definición del aneurisma de la aorta torácica

Un aneurisma de la aorta torácica (TAA) se define como una dilatación localizada permanente de la aorta torácica con un aumento de al menos el 50 por ciento del diámetro en comparación con el diámetro normal esperado para ese segmento aórtico. Los diámetros normales para la aorta torácica se indican en el texto anterior. Los aneurismas de la aorta torácica se clasifican en función del segmento aórtico afectado.

el aneurisma de la aorta torácica

Síntomas

Los pacientes con aneurismas torácicos suelen ser asintomáticos en el momento de la presentación. Cuando están presentes, los síntomas generalmente se deben a la compresión de las estructuras adyacentes, lo que puede provocar dolor torácico, dorsal, en el flanco o abdominal.

Según la ubicación del aneurisma, también pueden aparecer síntomas pulmonares o signos de compresión nerviosa (por ejemplo, ronquera, parálisis del diafragma) . Otros síntomas pueden deberse a una regurgitación aórtica o a un tromboembolismo que afecte prácticamente cualquier lecho vascular (por ejemplo, coronario, cerebral, renal, mesentérico, miembro inferior y, raramente, médula espinal).

Las complicaciones más graves del aneurisma de la aorta torácica son la disección aórtica y la ruptura, que ocurre con mayor frecuencia en el espacio intrapleural izquierdo o en el espacio intrapericárdico. La ruptura se asocia con dolor intenso e hipotensión o shock.

Diagnóstico

El diagnóstico definitivo del TAA se basa en imágenes aórticas avanzadas para confirmar la presencia del aneurisma y caracterizar el diámetro y la extensión.

  • Aneurismas de la aorta torácica (TAA) incidentales: El TAA a menudo se detecta como un hallazgo incidental durante la radiografía torácica, la ecocardiografía y la tomografía computarizada (TC). El TAA produce un ensanchamiento de la silueta mediastínica, un agrandamiento del botón aórtico o un desplazamiento de la tráquea respecto a la línea media. La radiografía torácica simple no puede distinguir un TAA de una aorta tortuosa y, por lo tanto, cuando se sospecha un TAA en función de los hallazgos radiográficos, se requieren imágenes avanzadas (TC, ecocardiografía) para confirmar el diagnóstico.
  • Pacientes de alto riesgo: La mayoría de los pacientes que presentan mutaciones genéticas (por ejemplo, síndrome de Marfan, síndrome de Loeys-Dietz, síndrome de Turner) que pueden predisponer al aneurisma/disección aórtica deben someterse a imágenes completas de la aorta (aorta torácica y abdominal) en el momento de su diagnóstico médico.
  • Pacientes sintomáticos: La radiografía torácica puede ser útil en la evaluación inicial de los pacientes que presentan dolor torácico u otros síntomas torácicos. Cuando la sospecha de TAA/disección es alta, una radiografía negativa no debe retrasar las imágenes aórticas definitivas.

Imagenología radiológica

La elección de la técnica de imagen depende de la situación clínica. La TC se utiliza con mayor frecuencia, especialmente en pacientes sintomáticos agudos, para detectar el TAA, determinar su tamaño, definir la anatomía de la aorta y los vasos colaterales y descartar una disección aórtica asociada. La evaluación de los senos aórticos puede ser subóptima con las imágenes transversales.

Por lo tanto, es razonable realizar una ecocardiografía transtorácica (ETT) o una ecocardiografía transesofágica (ETE) para evaluar más a fondo la válvula aórtica u otras anomalías o enfermedades que podrían modificar el manejo. La ecocardiografía transesofágica (ETE) se prefiere a la ETT para el examen de toda la aorta, en particular en caso de urgencia y para la imagenología cuando se sospecha una disección concomitante.

Fuente: UpToDate

Esta ficha informativa no sustituye una consulta médica.

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