CIL — Centre d'Imagerie de LancyVolver a patologías
·····

Ginecología

Epididimitis

epididimitis

Definición de la epididimitis

La epididimitis es una inflamación del epidídimo, un conducto situado en la parte posterior del testículo que almacena y transporta los espermatozoides. A menudo provoca dolor testicular, hinchazón, mayor sensibilidad y puede acompañarse de fiebre. Las infecciones bacterianas, en particular las infecciones de transmisión sexual como la clamidia y la gonorrea, son causas frecuentes de la epididimitis.

Epidemiología

En Suiza, la epididimitis afecta principalmente a hombres jóvenes, a menudo vinculada a infecciones de transmisión sexual (ITS), como la clamidia y la gonorrea. También es frecuente en hombres mayores debido a infecciones urinarias. Aproximadamente el 1 % de los hombres suizos consulta por epididimitis, con una incidencia estable en los últimos años.

A nivel mundial, la epididimitis sigue siendo una afección masculina común, especialmente en países donde las ITS son frecuentes. Los hombres jóvenes sexualmente activos son los más afectados, pero las infecciones urinarias al envejecer también son una causa. Las tasas de incidencia varían según las prácticas de salud pública, el acceso a la atención y la prevalencia de las ITS, lo que influye en las tasas de epididimitis.

Causas de la epididimitis

Las principales causas de la epididimitis incluyen:

  • Infecciones de transmisión sexual (ITS): la clamidia y la gonorrea son causas frecuentes en hombres jóvenes y sexualmente activos.
  • Infecciones urinarias: más frecuentes en hombres mayores, pueden provocar una inflamación del epidídimo.
  • Intervenciones médicas: procedimientos como los sondajes urinarios o las intervenciones quirúrgicas aumentan el riesgo de infección del epidídimo.
  • Prostatitis: una infección de la próstata puede propagarse al epidídimo y causar inflamación.
  • Tuberculosis: en regiones donde es común, la tuberculosis puede infectar el epidídimo.
  • Traumatismo o ejercicio intenso: las lesiones o la actividad física intensa pueden provocar inflamación del epidídimo, aunque esto es más raro.

Factores de riesgo

Los principales factores de riesgo de la epididimitis incluyen:

  • Actividad sexual sin protección: aumenta el riesgo de infecciones de transmisión sexual, como la clamidia y la gonorrea.
  • Antecedentes de infecciones urinarias: los hombres con infecciones urinarias frecuentes tienen mayor riesgo de desarrollar epididimitis.
  • Uso de catéteres urinarios: los sondajes urinarios pueden introducir bacterias y provocar infecciones en el sistema urinario.
  • Intervenciones médicas recientes: los procedimientos urológicos o quirúrgicos aumentan el riesgo de infecciones secundarias.
  • Problemas de próstata: los hombres que sufren de prostatitis u otras afecciones prostáticas son más propensos a desarrollar epididimitis.
  • Sistema inmunitario debilitado: una inmunidad reducida hace más vulnerable a las infecciones bacterianas, incluidas las que afectan al epidídimo.

Síntomas de la epididimitis

Los síntomas de la epididimitis incluyen:

  • Dolor testicular: dolor localizado, a menudo intenso, en el testículo afectado, que puede agravarse progresivamente.
  • Hinchazón del escroto: la inflamación provoca una hinchazón alrededor del testículo afectado.
  • Enrojecimiento y calor: el escroto puede volverse rojo y caliente al tacto, signo de inflamación.
  • Dolor al orinar: pueden aparecer dolor o ardor al orinar, especialmente si la epididimitis está causada por una infección urinaria.
  • Secreción uretral: puede producirse una secreción del pene, particularmente en caso de infección de transmisión sexual.
  • Fiebre y escalofríos: una infección más avanzada puede provocar fiebre y escalofríos.
  • Dolor durante la eyaculación: puede aparecer molestia o dolor durante las relaciones sexuales o la eyaculación.

Estos síntomas requieren una evaluación médica para confirmar la epididimitis y determinar el tratamiento adecuado.

Imagen radiológica

La imagen radiológica de la epididimitis comprende:

  • Ecografía con Doppler color: Es el examen de primera elección. Muestra un epidídimo agrandado, hipoecoico e hipervascularizado, indicando una inflamación activa. El Doppler evalúa el aumento del flujo sanguíneo en la zona afectada.
  • Ecografía escrotal: Permite visualizar en detalle las estructuras del escroto. Puede revelar un engrosamiento de la piel escrotal y un derrame alrededor del testículo en los casos graves. Este examen también ayuda a excluir otras causas de dolor escrotal, como una torsión testicular.
  • RM escrotal: Reservada a los casos complejos, la RM proporciona imágenes de alta precisión de los tejidos blandos. Es útil para evaluar la extensión de la inflamación o para excluir otros diagnósticos como un tumor testicular o un absceso escrotal.

Prevención de la epididimitis

Para prevenir la epididimitis, aquí hay algunas recomendaciones:

  • Utilizar preservativos: Reduce el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS) como la clamidia y la gonorrea, causas frecuentes de epididimitis.
  • Tratar rápidamente las infecciones urinarias: Las infecciones urinarias pueden propagarse al epidídimo. Tratarlas pronto reduce este riesgo.
  • Mantener una buena higiene personal: Reduce el riesgo de contaminación por bacterias que puedan provocar una infección.
  • Evitar los traumatismos escrotales: Las lesiones en el escroto aumentan el riesgo de inflamación del epidídimo.
  • Consultar en caso de síntomas prostáticos: En caso de problemas urinarios o hipertrofia prostática, un seguimiento médico ayuda a prevenir la propagación de infecciones.

Estas medidas ayudan a reducir el riesgo de infección e inflamación epididimaria.

Conclusión

La epididimitis es una inflamación a menudo dolorosa del epidídimo, generalmente causada por una infección. El diagnóstico se basa en el examen clínico y la imagen radiológica, principalmente la ecografía. La prevención se basa en una buena higiene, el tratamiento rápido de las infecciones y el uso de preservativos para reducir los riesgos de ITS. Un manejo rápido permite limitar las complicaciones y asegurar una recuperación más rápida.

Por último, si tiene síntomas o inquietudes, consultar a un médico generalista permite obtener un diagnóstico preciso y consejos adaptados.

Fuente: UpToDate

Esta ficha informativa no sustituye una consulta médica.

Reservar cita

Reservar cita